Festejó, respiró y no gritó los goles. Su procesión fue por dentro. Se rió de las pifiadas de los grandes y apoyó, otra vez, a los chicos de Huracán. Para mi gusto, nuestro arquitecto realizó una de sus mejores obras que se las regala a todos los Quemeros. Espero que les guste y nos dejen sus comentarios.
¡¡¡GRACIAS MARCIAL POR ENGRANDECER ESTE BLOG MARTES TRAS MARTES!!!
¡¡¡GRACIAS MARCIAL POR ENGRANDECER ESTE BLOG MARTES TRAS MARTES!!!
Ella y Él
Ella es asfalto. Él, empedrado.
Ella es Barrio Norte. Él, del “glorioso Parque de los Patricios”.
Ella es casi rubia. Él, casi
morocho.
Ella tiene ojos claros. Él,
marrones más que comunes.
Y llegará el sábado o el domingo
según el capricho del fixture.
Ella preparará el almuerzo.
Sus dedos “chuecos” amasarán
“pasta” rindiendo homenaje a su sangre “tana”.
Y llegará el momento.
Él se enfundará en su campera
cabalística.
Ella lo despedirá con su beso
cabalístico.
Él recorrerá –como siempre- 9 de
julio, Independencia, Jujuy y estacionará –como siempre- sobre Colonia.
Él alentará –como siempre- y
sufrirá… –como casi siempre-.
Ella buscará por la tele el
partido, tal vez en canal 26, ó 9 ó 15.Tal vez no lo encuentre… y también
sufrirá…
Él regresará. Con “mandíbula
caída” o sonrisa franca de acuerdo al resultado.
Él tratará de explicarle por qué
el “chulo” Rivoira no hace los cambios adecuados.
¿Por qué insiste con Cámpora o
Pautaso o Villegas?.
Ella adecuará su respuesta: con Cappa no hubiese pasado… el sí se la
jugaba por su ideología y los chicos…
Él le explicará la ley del
off-side.
Ella no lo entenderá.
Ella es la camiseta…
Él es el globo sobre su pecho…
Ella y él.
Una historia de amor inquebrantable.
Marcial Sarrías
PD: No lo consulté con él, pero seguro coincidirá en dedicarle éste relato a Pablo Banchero: Quemero que vive en México y que pos estos días anda en Buenos Aires...


